Hay por lo menos siete Principios o argumentos
con una fuerte base científica que permiten afirmar la viabilidad de las REL y
su poder transformador. Estos Fundamentos han surgido a lo largo de más de 20
años de investigación y de trabajo de campo en diferentes grupos y procesos[1].
.
1.
LA DIVERSIDAD.
Correlatos:
Capital Ambiental, Cultural, Humano, Natural, Social[2],
Virtual, Resignificación, Orden implicado[3].
Ecosistema.
Así como en el Campo de Higgs[4]
de pronto emergen cargas de energía que adquieren masa, en una REL poco a poco
se “iluminan” se visibilizan ingentes recursos ambientales, culturales,
naturales sociales y humanos. Esta diversidad reconocida constituye un extraordinario
potencial de riqueza de las REL.
En una célula, un organismo y en un
ecosistema hay un número infinito de elementos y cada uno de ellos cumple un
papel importante; hasta lo que llamamos maleza o parásitos son importantes para
un cultivo como lo ha demostrado la Agroecología[5].
Una REL reconoce la diversidad inmensa
que hay en su territorio natural, (Aire, agua, parques, plantas, vallados,
animales, nichos verdes) artificial (arquitectura, espacio urbano, monumentos);
en las personas (Afecto, creatividad, humor, talentos, conocimientos,
experiencia, ganas, tiempo); en la comunidad (solidaridad, confianza,
cooperación, relaciones, afectos, cultura) y en general todo lo que no ha sido
reconocido como riqueza porque aún no es objeto de ganancias.