Por: JV Rubio jvrubio@hotmail.com
En Agosto de 1989 la Rectora y el equipo pedagógico de la
Normal Distrital María Montessori me pidieron que escribiera una ponencia para
presentarla en el Simposio Nacional de Enseñanza de las Ciencias[1]. Este
pedido sonaba extraño porque en primer lugar yo no era profesor de Ciencias y en
segundo lugar ellas no veían con buenos ojos lo que venía haciendo como
director del curso 604.
Al enfrentarme a la escritura empecé a evidenciar que en ese
proceso que había emprendido desde principio de año, había una concepción y una
práctica pedagógica que al finalizar mi exposición en el Simposio, uno de los
asistentes definió como: Educación Generadora.