Por: JV Rubio. jvrubiod@gmail.com
Mayo 2 de 2013
Cuando nuestros antepasados primates empezaron a usar herramientas; veían a su pariente y a la herramienta
como dos cosas distintas y separadas; no podían ver ni imaginar
lo que estaba ocurriendo en esos cerebros y los desarrollos que allí había.
En esta era de desarrollos vertiginosos algo similar puede ocurrir a las personas que no entran en los caminos de las nuevas tecnologías: ven el aparato o dispositivo separado del humano que lo usa, imaginan que una tableta es como una máquina de escribir. Pero ahora, en este 2013 no sólo se transforman los cerebros sino que las herramientas también se van auto-transformando a medida que aprenden de todos los que las usamos; además hay un ensamblaje, una interacción, una simbiosis entre humanos y herramientas; ha empezado una coevolución acelerada[1].
En esta era de desarrollos vertiginosos algo similar puede ocurrir a las personas que no entran en los caminos de las nuevas tecnologías: ven el aparato o dispositivo separado del humano que lo usa, imaginan que una tableta es como una máquina de escribir. Pero ahora, en este 2013 no sólo se transforman los cerebros sino que las herramientas también se van auto-transformando a medida que aprenden de todos los que las usamos; además hay un ensamblaje, una interacción, una simbiosis entre humanos y herramientas; ha empezado una coevolución acelerada[1].

