17 de diciembre de 2012

Cómo desarrollar una Organización innovadora a partir del Caos


Recuperado de: Como activar un ecosistema 2.0 para innovar

Voy a resumir nuestra visión de cómo pueden activarse ecosistemas de innovadores y emprendedores que adopten lógicas de emergencia inspiradas en el más genuino espíritu 2.0, por si a alguien le sirve. De paso, dejo documentadas las ideas-fuerza del proyecto que propusimos para Málaga:
  • Un “ecosistema” lo es cuando surge y se mantiene en funcionamiento de forma autónoma, con el mínimo aporte de energía externa (entiéndase, subvenciones). Resulta clave que las conexiones sean naturales, no forzadas. Su autonomía se explica porque da respuesta a necesidades genuinas de sus elementos, y no a caprichos, ni ocurrencias de implantadores.
  • Un ecosistema es “2.0” porque se despliega siguiendo lógicas de emergencia. Por tanto, no se crea, sino que se activa. No se impone por decreto, sino que se vertebra por un grupo de inquieto/as cuyo papel se limita a “provocar las condiciones para que las cosas sucedan” (pongo entre comillas lo que es, para mí, la clave del 2.0).
  • Las grandes compañías NO provocan la aparición de un potente ecosistema de innovadores, sino la cultura-hacker, el ímpetu emprendedor, las lógicas bottom-up, y el aprender-haciendo. Dicho en palabras de Eric Raymondesto no funciona concatedrales, sino con bazares.
  • Una premisa crítica de los ecosistemas 2.0 es que son redes de personas, y no de instituciones. El liderazgo reside en la propia red, emerge de forma natural de personas con nombres propios. Las instituciones son bienvenidas pero sólo como entidades de soporte, y lo más importante es entender esto: Primero se juntan las personas para construir algo que tenga sentido, y sólo después vienen las instituciones a dar apoyo, pero respetando las reglas de gobernanza establecidas por la red.
  • Un ecosistema 2.0 no puede ser un club cerrado, ni un embudo. No hay porteros. Es un espacio de autonomía y libertad que se autorregula.
  • Los mejores ecosistemas funcionan como una meta-red, es decir, una red de redesque se conectan entre sí a través de “nodos”, que en eMOTools llamamos “NetPreneurs” o “emprendedores de red”, porque su aportación consiste en generar conexiones entre redes.
  • La visión empresarial no basta sin un enfoque social que le dote de sentido. Hay que entender que la mejora integral del entorno en que vivimos (social, cultural, educativa) es el principal factor de atracción para los negocios que aportan valor. Pretender hacerlo al revés es absurdo e interesado.
  • Esto va de calidad, no de cantidad. No importa que sean pocas personas si tienen un sentido de propósito. Es mejor esto, que coleccionar nodos pasivos que estén por estar.
  • La informalidad, bien entendida, es un rasgo de los ecosistemas 2.0. Se prescinde de la farfolla burocrática y del protocolo superfluo, para primar el desenfado, la mochila ligera y la conversación.
  • Es crítico ser prudentes en la gestión de expectativas. Cuidado con dejarse tentar por los grandes números. Más hacer, y menos marketing de cáscara vacía.
  • El emprendimiento que aporta valor a un ecosistema debe entenderse en su sentido más amplio, como “fomento de la iniciativa personal” en cualquiera de sus formas: tecnológica, científica, empresarial, social, cultural, cívica o política.
  • La emergencia necesita de autogestión. La energía creativa para que se traduzca en innovación debe ser canalizada. El reto es co-diseñar una arquitectura participativa que optimice la diversidad sin castigar en exceso la eficiencia y la agilidad.
  • Si se aprende juntos, está bien. Pero mucho mejor es si se hacen cosas juntos. Pasar de comunidades de aprendizaje a comunidades de producción es lo más difícil.
  • Empezar humildes. La mayoría de las veces basta con arrancar unos pocos proyectos que motiven mucho. De ahí saldrán cosas que es imposible predecir de antemano, ni tampoco hace falta. Las propiedades de emergencia de los ecosistemas implican, por definición, que el guión sea escrito por los participantes. Olvidémonos de los “comités de expertos” que elaboran planes (en nombre de no sé quién) y deciden cada siguiente paso. Esto no va de obsesionarse con unos resultados predeterminados, sino de disfrutar el proceso. Cuando se disfruta, la calidad de la participación lleva a resultados que superan cualquier expectativa.
Antes de terminar quiero decir que se dieron algunas situaciones delicadas durante el lanzamiento de este proyecto, que bautizamos provisionalmente con el nombre de Boquerón Valley, pero que no me apetece contar en esta entrada. Quiero que este post transmita sólo lo positivo que recogimos ese día, que fue mucho, muchísimo… y dejaré para el próximo la reflexión más incómoda.

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